Caso · 30 de octubre de 2026 · 4 min

Bajamos el ROAS de 15 a 8. La facturación se triplicó.

El caso The Wall y por qué un ROAS altísimo puede ser la señal de que estás dejando ventas sobre la mesa.

Cuando empezamos a trabajar con The Wall, sus campañas tenían un ROAS de 15: por cada peso invertido en publicidad, volvían quince en ventas. En cualquier reporte, eso se ve impecable. Para nosotros era una alerta.

Un ROAS muy alto suele significar poca inversión

Las primeras personas que ven tus anuncios son las más fáciles de convencer: ya conocen la marca, ya estaban buscando. Si solo inviertes lo suficiente para llegar a ellas, el retorno por peso es enorme, pero el volumen de ventas queda limitado. El ROAS alto no mide lo bien que lo estás haciendo; muchas veces mide lo poco que te estás atreviendo.

Un ROAS de 15 se veía perfecto en el reporte. El negocio necesitaba otra cosa: vender más.

Qué hicimos

Escalamos la inversión para llegar a muchos más clientes potenciales, aceptando que cada peso adicional rinde un poco menos que el anterior. El ROAS bajó de 15 a 8, a propósito y con el margen calculado para que cada venta siguiera siendo rentable.

El resultado

La facturación de The Wall se triplicó. Un ROAS de 8 sigue siendo muy sano, y sobre una base de ventas tres veces mayor el negocio crece de verdad.

La lección

  • El ROAS es una métrica de eficiencia, no de crecimiento. Hay que leerla junto al volumen.
  • Antes de escalar, calcula tu ROAS de equilibrio: el mínimo con el que cada venta sigue dejando margen.
  • Mientras estés sobre ese mínimo, bajar el ROAS para vender más puede ser la mejor decisión del año.

Si quieres saber cuál es tu ROAS de equilibrio, usa la calculadora de nuestra web o escríbenos y lo revisamos juntos.

Escultura de barras de acero ascendentes, la más alta iluminada en naranja

Hablemos.

Cuéntanos dónde está tu negocio hoy y adónde quieres llevarlo. Si podemos ayudarte, te proponemos un diagnóstico.

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